Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de abril de 2016

Libro: Tan bueno que no puedan ignorarte

Después de haber leído unos cuantos libros de autoayuda sobre distintos temas, uno llega a la conclusión de que la inmensa mayoría son buenas intenciones mal expresadas, que creo que es lo más suave que se puede decir de ellos. Pero de vez en cuando, sólo de vez en cuando, uno se encuentra con uno que merece realmente la pena. Ese es el caso de "So good they can't ignore you" (no lo he encontrado traducido al español, pero el título de este post es la traducción literal). El cual viene a confirmar un montón de pensamientos que venían dándose de forma desordenada en mi cabeza desde hace algún tiempo. Este libro es uno de esos que, ante la avalancha de información a la que estamos sometidos hoy en día, viene a poner una pausa y un punto de cordura. Es como un respiro para preguntarse si de verdad uno tiene que ir por ahí o no.

Prácticamente cada mes hay un libro nuevo, una película nueva o una noticia o artículo nuevo en el que se nos invita a dejar nuestro trabajo actual y lanzarnos a seguir nuestra pasión, porque es la única forma de ser verdaderamente felices. Os suena esto, ¿verdad? Si no eres emprendedor, entonces perteneces a la inmensa mayoría de trabajadores atrapados en sus cubículos y no calificas para ser feliz.

El argumento general es que hay que hacer lo que en realidad a uno le gusta, ser apasionado y seguir los dictados de tu corazón para conseguir el estilo de vida que te permita realizarte como persona. Pues bien, este libro aboga precisamente por lo contrario: no seguir tu pasión, porque, como demuestra, hacerlo es la mejor forma de acabar NO siendo feliz. ¿Qué tal?

Al contrario de la tendencia, defiende que lo que hay que hacer para conseguir un trabajo realizador, uno genial, es esforzarte en lo que sea que hagas, intentar superarte y hacerlo mejor para conseguir habilidades raras que tengan valor y que puedes canjear por una mejor posición ("work right" en vez de "right work"). Para "ser tan bueno que no puedan ignorarte".

El libro no lo escribe un cualquiera. Cal Newport es profesor de Georgetown y ha escrito varios libros para ayudar a los alumnos a sacar adelante sus obligaciones.

Iba a escribir a continuación mis anotaciones (que voy escribiendo siempre al leer libros interesantes) pero realmente lo mejor que puedes hacer es leerlo. Si quiero incluir una frase que resume todo el escrito:
 
"Trabajar bien es la clave del éxito para encontrar el trabajo perfecto".

Y no al revés...

viernes, 1 de enero de 2016

¿Qué váis a hacer en 2016?

Este bien podría ser mi cuaderno de objetivos para el 2016
Se fue el 2015. Parece que fue ayer cuando empezaba, pero en realidad sucedió hace un año exactamente. Para mí ha sido un año fantástico. En lo personal no ha podido ser mejor; en lo profesional, mi nuevo trabajo en CBRE, trajo un cambio excitante y lleno de retos que por ahora no sólo no está defraudando, sino que supera las expectativas. También las aulas me han traído novedades y ahora estoy dando clases en la Universidad Católica de Chile. Pero un cambio supuso también tener que plantearse ciertas cosas...

¿Os acordáis del libro de Berto Pena que os recomendé hace poco? Os lo vuelvo a recomendar. Yo me basé en él para plantearme lo siguiente:

¿Este cambio a dónde me lleva? ¿Qué es lo que quiero de esta nueva etapa? ¿A dónde voy? ¿Cómo sé cuando esta etapa está finalizada, si es que alguna vez lo está?

Me planteé mi nuevo reto profesional con varios objetivos. Algunos ya se han cumplido, otros se han empezado y otros están por empezar. Cada semana me siento con mi amado cuadernito y me voy a la hoja donde lo tengo todo escrito para revisar qué progresos he hecho y qué me falta, en qué me tengo que enfocar y cuáles serán los próximos pasos.

Independientemente de cuál sea tu actual situación profesional, te invito a que hagas lo mismo este 2016. Agarra un cuaderno y escribe cuales son tus objetivos para este año (por ejemplo: verse envuelto en un proyecto para valorizar propiedades industriales, u hoteles, o un edificio entero de oficinas). Tiene que ser algo retador, algo que no sabes hacer pero estás dispuesto a aprender, pero también algo factible (no tiene sentido que digas que vas a ser Presidente del Gobierno este año a no ser que seas Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Albert Rivera -por cierto, si lo sois: bienvenidos al blog-). Tiene que ser algo asequible en tu entorno de trabajo, porque de lo contrario no servirá nada más que para causaros frustración.

Una vez tengáis definidos esos objetivos, y siguiendo con el esquema del libro de Berto, plantearos qué motivaciones os lleva a plantearos esos objetivos: aprender a tasar edificios de oficina, de forma que me pueda consolidar como un experto en ese campo; o redactar informes en inglés; controlar los flujos de caja de una vez por todas… Son algunos ejemplos que alguna vez yo me propuse. Como dice Berto, es importante definir bien estas motivaciones porque cuando te entre la flojera y te den ganas de mandarlo todo a tomar por donde amargan los pepinos, momento que SIEMPRE llega, debes volver aquí y recordar por qué te metiste en este berenjenal para poder retomar la energía y seguir estando en la primera línea de batalla.

Hazlo. Sirve. No es un consejo absurdo. Marca la diferencia entre los que consiguen lo que se proponen y los que andan dando palos de ciego.

¿Por qué no comentáis vuestros objetivos en los comentarios y los compartimos entre todos?

Feliz 2016   

domingo, 13 de septiembre de 2015

Libro: Gestión Total de proyectos

A parte de la valoración de inmuebles hay un par de cosas que me interesan mucho y sobre las que intento mantenerme informado constantemente. Una son los gadgets (smartphones, tablets, GPS , etc., con sus respectivos programas y aplicaciones) y otra es la productividad personal. e este segundo interés me gustaría hablaros hoy.

Hace ya más de cinco años que asistí al curso de productividad personal que Berto Pena impartía en Ákoras, en Madrid. Fue mi primera toma de contacto seria con este mundillo y francamente, hoy en día no me explico cómo trabajaba antes de asimilar todas esas cosas que me enseñaron.

Saber sobre productividad personal es saber cómo trabajar. Uno puede saber mucho de análisis residual de valor, de finanzas o de construcción, pero se puede perfectamente no saber trabajar sabiendo todo lo anterior. Nadie nos enseña a trabajar bien. Suena duro, pero ¿no se debería empezar por ahí? Berto hace tiempo que se dio cuenta de esta realidad y desde entonces ha dedicado su vida profesional a este campo, asesorando principalmente a empresas para que mejoren su rendimiento. En su blog Thinkwasabi publica periódicamente consejos y recomendaciones que son francamente útiles, pero si uno quiere ir un poco más allá, puede acudir a sus libros que vende en el mismo blog.

Yo os vengo a hablar de uno de ellos: "Programa Avanzado de Gestión de Proyectos". En él, Berto nos cuenta cómo se debe abordar un proyecto profesional (ya sea la valoración de un activo, una tasación, la construcción de un edificio o la puesta en marcha de tu propio negocio) no solo para terminarlo, sino para hacerlo de forma excelente. Yo ya había leído el libro hará un par de años, pero con mi cambio de trabajo y aprovechando unas vacaciones que había por medio, me pareció adecuado echarle un ojo nuevamente (y acabé leyéndolo de principio a fin otra vez).

El libro es algo antiguo pero perfectamente válido. Como hemos comentado antes, no nos enseñan a trabajar. Aprendes en el día a día y lo haces a base de trompazos y disgustos. Ni que decir tiene el mal sabor de boca que se te queda cuando tienes que hacerlo con alguien que tampoco sabe trabajar. Descoordinaciones, desorden, desmotivación y todas las "des" que te puedas imaginar.

Para mí lo que da sentido a la vida profesional es un proyecto. Mejor dicho: completar proyectos. Ojalá que todos fuesen interesantes, pero los habrá más y menos motivadores. Profesionalmente se avanza cuando se cierra uno y comienza otro. Un proyecto puede ser desde elaborar un informe hasta el motivo de tu estancia en la empresa en la que trabajas (¿Te has preguntado por qué trabajas en esta empresa, en este sector? ¿O por qué eres autónomo? ¿Tiene sentido en tu plan de vida?). Sea cual sea el proyecto, siempre se van a repetir las siguientes fases:

1. Fase de análisis y preparación.

Lo primero de todo consiste en establecer cuáles son tos objetivos, cuál es la meta del proyecto. Qué queremos conseguir. Hay objetivos principales y secundarios. Berto nos habla de la importancia de definirlos de forma concisa y sin ambigüedades. Que no haya dudas para que cuando llegues allí sepas que lo has logrado.

Después viene el momento de definir las Motivaciones: qué vas a ganar tú. Qué te motiva o puede motivar para estar en este proyecto. Dónde está el reto. Es importante escribir en papel, blanco sobre negro, tanto los objetivos como las motivaciones, porque de vez en cuando, en los momentos difíciles (que los habrá), te preguntarás por qué estás en ese lío, y las respuestas son las que escribas ahora.

Por último debes definir los Medios y Herramientas para ejecutar el proyecto: desde la tecnología a las personas, pasando por fondos, presupuesto, recursos. Cómo y cuándo los voy a emplear. Esta es la fase (encuentro yo) más complicada porque supone dejar de fantasear y poner los pies en el suelo. Berto nos aclara que no tengamos miedo porque siempre podremos volver a pintarrajear en nuestro papel para hacer ajustes. Es prácticamente imposible acertar a la primera.

2. Planificación y organización.

¿Cómo te comes un elefante? Mordisco a mordisco, ¿no? Pues esto es igual. Nuestro proyecto hay que dividirlo en trocitos y decidir cuando hay que ejecutar cada uno de ellos. De esta forma es mucho más fácil percibir el avance. Además es más fácil "colocar" cada fase en el calendario y os aseguro que saber cuándo vas a hacer lo que tienes que hacer da una tranquilidad y control sobre tu trabajo que es alucinante.

3. Ejecución y seguimiento.

Una vez que tenemos el proyecto dividido en fases y agendado, toca definir las acciones diarias y semanales que vamos a tomar para asegurarnos que estamos avanzando. Las acciones diarias son las que nos hacen ejecutar cada momento, mientras que las semanales nos sirven para dar un paso atrás y tener una mejor perspectiva. También es necesario el repaso semanal, viendo lo que hemos hecho y en qué hemos fallado, pero también lo que hicimos bien, de forma que no nos martiricemos.

4. Problemas

Por último se hace referencia a los problemas que de seguro vamos a encontrar a lo largo de nuestro proyecto y cómo afrontarlos y evitarlos o disminuir su impacto sobre nuestra productividad.

El libro se lee muy fácilmente. Berto no quiere hacer perder el tiempo a sus lectores y va directamente al grano. Os lo recomiendo, así como que sigáis su blog. Puede darle una vuelta por completo a vuesatra forma de trabajar. Y quién sabe si de ser.

lunes, 31 de marzo de 2014

Libro: los 7 hábitos de la gente altamente efectiva

La verdad: cada vez que veo un artículo titulado "Las nosecuantas cosas que hay que hacer para esto o para aquello", salgo despavorido. En la vida no suele haber atajos. Uno no puede pasar de ser un escuchimizado físicamente a correr una Maratón porque hace 4 cosas que publicaron en el periódico hace un mes. Tampoco se puede pasar de ser un manirroto a ahorrar hasta 1.000€ por mes porque todas las semanas haces A, B y C. Cada vez que leo un artículo tipo "lista", no puedo evitar pensar "otro engañabobos motivacinal".

Supongo que la primera lista de repercusión mundial (ojo, y esta no la considero engañabobos) fueron los 10 Mandamientos, pero me da en la nariz que uno de los primeros libros que empezaron a ponerlas de moda fue el que titula este post, escrito por Stephen R.Covey, que se define a sí mismo como una especie de coach organizacional. Así que, cuando me lo recomendaron por primera vez, por no entrar en el tema dije que me lo apuntaba y lo olvidé en una nota de mi Evernote, hasta que la recomendación me llegó por distintas partes. Y cuando mucha gente que no se conoce y no suele tener nada en común, ni en cuanto a forma de pensar ni en cuanto a todo lo demás, habla de algo en el mismo sentido, mandando un mismo mensaje (esto es bueno o esto otro no lo es), me dice la experiencia que haga caso, porque suele ser así.

Y empecé a leerlo. Pensé que  como empiezara recomendándome hacer flexiones cada mañana, lo tiraba a la basura. Pero mi sorpresa fue enorme. Prácticamente la primera parte del libro empieza diciendo lo que expresaba al comienzo del post: no hay atajos. Ser efectivo, tanto en lo profesional como en lo personal, nace de dentro. Y lo que está dentro se puede moldear. Pero hacerlo no es fácil. Buen comienzo. Covey habla del enorme esfuerzo que supone poner en práctica cada hábito, y de que el fin de todos ellos no es más que ser mejor persona (mejor animal, mejor artesano, mejor amigo y más santo) y que ser mejor persona, sirve para ser más efectivo, cerrando el círculo, afilando la sierra, como dice él.

El libro es magnífico. A veces ñoño (como este blog, reconozcámoslo), a veces lento, pero siempre práctico. No pide nada que no puedas cumplir. Yo me he dado cuenta de que suelo cometer muchos fallos que no me ayudan, gracias a esta lectura. Creo que Covey cumple su misión de ayudar a base de que seas mejor persona. Y poner en práctica los consejos en la vida real y en el trabajo (me encanta el de la proactividad) marca una direncia desde el primer minuto.

Leedlo, disfrutadlo y sufridlo poniéndolo en práctica para sentirte mejor en el largo plazo. No importa si sois tasadores, banqueros o fruteros. Sirve igual porque se trata e ser mejor persona. Yo, por mi parte, seré proactivo intentando no dejarme vencer de nuevo por los prejuicios. Quizá exista alguna lista de pasos a dar para evitarlos...

Podéis comprar el libro aquí.

martes, 16 de julio de 2013

Libro: Nosotros, los mercados

Acabo de terminar de leer el libro "Nosotros, los mercados", escrito por el gestor de fondos alternativos de inversión (o "hedge funds", en inglés), Daniel Lacalle, que trata de explicar desde el punto de vista de un inversor profesional el funcionamiento de los mercados y de paso, desmontar ciertos mitos y acusaciones que se han lanzado contra los inversores, en concreto los más que manidos titulares tipo "los especuladores atacan al mercado".

Creo que la lectura es interesante por dos motivos: primero porque es un juego al que todos estamos obligados a jugar, nos guste o no, por lo que entender bien sus reglas es fundamental; y segundo porque ayuda a no decir tonterías provocadas por la ignorancia. Si se va a hablar de algo, aunque sea en una conversación de café, mejor saber lo que se dice.

El libro consta de tres partes: la primera es una explicación de los mercados y una descripción de la composición de los mismos; la segunda analiza de forma muy didáctica los factores macroeconómicos y como influyen en los mismos; por último se explican distintas estrategias de análisis y operativa de los "hedge funds". Esta última es la parte más árida del libro por su contenido técnico. El autor da por sentado en esta parte (no en el resto), que el lector tiene amplios conocimientos financieros y utiliza un lenguaje muy especializado. Sin embargo, me quedo con las últimas secciones de esta parte, donde se comenta el día a día de un fondo de este tipo y las impresiones del autor como gestor.

Las ideas más interesantes que yo he ido anotando a medida que leía las dos primeras partes son las siguientes:
  • Se dedica a desmontar las frases tipicas del "eso es así de toda la vida", "la deuda publica no tiene riesgo", "la vivienda no baja".
  • Los mercados de "malvados especuladores" están formados por el dinero ahorrado de nuestros abuelos y padres.
  • Los mercados no atacan. Se defienden, porque han confiado su dinero en unas entidades que ahora no cumplen con lo prometido.
  • No existe un especulador privado con la suficiente fuerza como para atacar un país. Ni un grupo de ellos. Además, demuestra que sí lo hubiera (que es imposible), no le interesaría hacerlo. Y si le interesara, no podría por estar vigilado por la misma autoridad a la que se supone que quiere atacar.
  • No hay crisis financiera, sino de deuda. Y más concretamente, de deuda pública.
  • La burbuja inmobiliaria no se solucionará con más crédito (deuda). Todos hablan de la necesidad de que el crédito fluya (deuda). Nadie habla de mejorar las rentabilidades y productividad de las empresas, lo que daría más estabilidad laboral, lo que permitiría mejor financiación al haber más confianza.
  • No hay crédito porque a los bancos se les obliga, literalmente, a comprar deuda pública. El titular "el Banco de España coloca exitosamente toda su deuda", debería completarse con "entre las entidades nacionales", lo que aumenta el riesgo país por concentración de activos.
  • Cuando el Tesoro coloca exitosamente deuda en los mercados, lo que hace es aumentar la deuda nacional que pagaremos nosotros con más impuestos y más inflación.
  • No se crea empleo porque a los bancos se les obliga a financiar deuda soberana sin dejar recursos para financiar empresas (efecto crowding out).
  • La deuda soberana española no se reducirá sin una restructuración de la administración pública (ayuntamientos, CCAA, estado central). Por supuesto, los políticos no mencionan este punto.
  • Cuanto más deuda emite un país, menor crecimiento real (por supuesto, aporta datos).
  • Ninguna política intervencionista con objeto de estimular la economía, desde 1970, ha generado beneficio alguno. En ningún lugar del mundo.
  • Reducir el déficit no es una buena noticia. Significa que seguimos endeudandonos, que nuestra deuda AUMENTA menos, pero aumenta.
  • La economía española está basada en sectores muy cíclicos (servicios, construcción, turismo, industria), por lo que el estado debería estar dimensionado para dichos ciclos (baja estructura fija y alta flexibilidad). Tiene todo el sentido.
  • España puede salir del lío con cuatro pasos:
    •  Atraer capital (privado). Hay fondos extranjeros que quieren asentarse aquí, pero las dificultades burocráticas, las restricciones proteccionistas y la relativa inseguridad jurídica percibida, los desaniman. España debería abrir puertas y establecerse como un centro financiero.
    •  Reducir impuestos y un sistema regulatorio único (no uno por provincia).
    •  Reforma de las administraciones públicas. Eliminación de duplicidades.
    •  Eliminar subvenciones.

Sobre la tercera parte:
  • Explica las estrategias de inversión, gestión y control de un "hedge fund". Interesante si estás en el mundillo pero la lectura se hace pesada y complicada si no tienes los conocimientos técnicos suficientes.
  • Me ha parecido interesante la parte que trata sobre control de las carteras.
  • Las ideas básicas sobre los procesos de inversión son, en el fondo, los mismos que recomiendan todos los inversores con cierto éxito que he leído, y que se basan siempre en (¡tachán!) ser humildes y reconocer errores.
  • En un mercado intervenido (como aquel en el que se prohibe las posiciones bajistas) el volumen cae, con lo que aumenta la volatilidad (los "grandes inversores" pueden intervenir más significativamente, que es justo lo que se quiere evitar -nos cuentan-).


    En definitiva, recomiendo el libro porque aclara muchas cosas, independientemente del pensamiento o ideología económica de cada uno. Lacalle cuenta lo que hay, lo que se vive en el mundo financiero. Y está bien conocerlo y entenderlo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La Tierra es plana

Puestos a recomendar, y dado que es época de regalos y quizá os haga falta alguna idea, me gustaría recomendaros el libro "La Tierra es plana", de Thomas Friedman, que habla de la globalización. Me ha parecido de lo más interesante que he leído últimamente, y eso que el libro tiene ya unos cuantos años. Podéis leer una reseña del libro en Jositomon24H y aquí os dejo el enlace a Amazon.

lunes, 28 de marzo de 2011

Recomendación litararia: Invertir en vivienda

Vuelvo a la normalidad después de unas semanas bastante agetreadas, y para ello, me gustaría recomendar un libro que me ha parecido muy interesante. Se titula "Invertir en vivienda" y lo escriben Scott Frank y Andy Heller, dos estadounidenses que se dedican, entre otras cosas, a la inversión en inmuebles.

El libro está muy bien escrito y ellos explican su sistema, que no tiene por qué ser el único y puede que no funcione en otros mercados que no sean el americano, como por ejemplo el nuestro, pero es su sistema y a ellos les va bien. Me interesa porque nos acerca la forma de entender las inversiones inmobiliarias desde "el otro lado", desde la perspectiva de alguien que pone su dinero para hacer un negocio, no desde el que lo presta (el banco), punto de vista con el que los tasadores estamos más familiarizados.

Por otra parte se aprende mucho sobre el tema y me gusta especialmente el estilo con el que estos señores llevan sus negocios: muy honesto y humilde, como no podía ser de otra manera para cualquier negocio exitoso.

Si lo leéis, ya me contaréis qué os parece.

Podéis encontrarlo en la casa del libro (aquí) entre otros sitios.