"Si me necesitáis, estaré abajo a la izquierda"
Anónimo.

Le oí decir una vez a un gran amigo mío que cuando una puerta se cierra, la corriente que genera abre otras aunque sea por la fuerza del aire. Cuando Tasamadrid cerró sus puertas, la corriente generó una posibilidad de trabajo que implicaba un montón de cambios personales, pero un gran reto profesional. Como el verano empezaba, mi novia y yo decidimos que era un buen momento para escaparnos a Galicia, desconectar y pensar en nuestro futuro.
-"¿Qué hacemos, aceptamos?
- Va a ser un gran cambio
- Y un gran reto
- Pues aceptamos"
Y así fue. Tinsa nos había dado la opción de poder integrarnos como parte de su equipo en Latinoamérica. Y nosotros optamos por Chile. Parece que todo el trabajo realizado hasta ahora no ha pasado desapercibido. Desde el nueve de enero estaré en Santiago de Chile como "jefe de la unidad de promociones, terrenos y obras". Es un reto dirigir mi propio equipo y desarrollar una parte del negocio del que hablamos en el blog desde allí. Vivir en otro lugar, conocer otra gente, otras formas de trabajar. Apetece mucho después de casi cuatro años de caras largas, pesadumbre e incertidumbre. No he estado en Santiago en mi vida, pero estoy firmemente convencido de que las oportunidades hay que aprovecharlas. ¿Qué podría salir mal?
¿Por qué Chile?
Os podría contar que es un país que crece al 5%, o que el sector inmobiliario está vivo, cosa que no ocurre aquí. Que es de los países más estables (políticamente ya se ha dado alternancia de signos en el poder) y desarrollados de Latino América o que las referencias que nos han dado de gente viviendo allá son bastante buenas. Da igual lo que os diga. La experiencia es propia de cada individuo. A mí me podría ir muy bien y a otro no. O al revés. Lo cierto es que alí están las oportunidades, las opciones llegan de esa parte del mundo, me he cansado de esperarlas aquí, así que lo voy a intentar. Mejor arrepentirse de lo que uno hace que de lo que no.
¿Y el blog?
Os confieso que estuve pensando seriamente si continuar con él, si tenía sentido seguir hablando de tasaciones desde el mismo punto de vista del que venía hablando y tratando los temas como hasta ahora, porque quieras que no, cierta desconexión voy a tener que sufrir con el mundillo inmobiliario español, al menos no voy a poder seguirlo tan de cerca, pero hay tres motivos por los que voy a seguir con ello: primero, que me encanta escribir y comunicarme. Sólo ésto debería valer, pero hay más. Encuentro muy motivador escribir artículos que despiertan cierto interés y muy estimulante el trabajo que supone documentarse e informarse para que tu trabajo tenga sentido y cierto nivel de calidad; segundo, que siempre he tenido curiosidad por cómo es nuestro oficio en el extranjero. Ya he publicado unos cuantos posts sobre el tema, y ahora plantarme en el otro lado del mundo, de lleno en el negocio, me va a brindar la oportunidad de conocer la materia mucho más profundamente. Vamos, que la ocasión la pintan calva; tercero, que mucha gente de mi alrededor, profesionales del mundo de la tasación de primer orden, amigos, compañeros, etc., me han pedido que no lo deje. Este sí es otro buen motivo, ¿no os parece?
Así que si os apetece seguir leyéndome, me tendréis por aquí contando las aventuras de un tasador español por el otro lado del mundo. Quién sabe lo que puede venir después. Justo éso, es lo bueno. Nos leemos.